Fecha Donación

2002

Carta a un donante:


Familia de Marco Soto Aguilar, donante año 2002.
Marquitos :
Sin duda alguna, el más alegre y generosos de todos, siempre ayudaste y escuchaste a quien necesitó de ti, tuviste grandes amigos, siempre fuiste una excelente persona, con virtudes y defectos.
Sabemos que aprovechaste y disfrutaste cada momento de tu vida con tu inmensa alegría y tus ganas locas d vivir, pensando siempre en el presente y pocas veces en el futuro, podríamos afirmar que a pesar de tu corta vida, viviste más que muchos de los que aún se encuentran entre nosotros, ya que tu vida fue intensa y fugaz. Sabemos que no fue tu intención dejarnos tan solos, digamos que fue una mala jugada del destino, destino que nos tiene guardado un hermoso reencuentro, juntos todos los que te amaremos . Por el momento, seguiremos esperando ese día, junto a tu presencia, tu energía, tu espíritu que nos acompaña día a día, minuto a minuto en el aire, en todo momento. Siempre te recordamos y te llevamos en un lugar muy especial de nuestros corazones.
"Nos despedimos diciéndote adiós Marquitos hombre, bienvenido Marquitos espíritu " (tomado de las palabras de la escritora Isabel Allende)


Tus padres y hermanas; Marco, Noemí, Pamelita y Andreita.


 

La muerte de mi sobrino Marquitos

"La muerte de mi sobrino Marquitos, ha sido el episodio más triste que me ha tocado vivir. El era una persona muy alegre, que vivía día a día a concho, disfrutaba lo que hacía y nos llenaba de cariño y alegría; por más lejos que estuviese, se acordaba siempre de cualquier ocasión especial, nunca se olvido de algún cumpleaños o santo, siendo el primero llamar.
Por eso saber que ya no lo vería, saber que ya no lo escucharía ha sido muy difícil de aceptar.
Dos meses antes de su repentina muerte, pregunto si yo era donante, le respondí que no, un tanto molesto, me insistió que cambiara de actitud, el sabía lo importante que es poder ayudar a otras personas en estas circunstancias. Una vez producido su deceso y al enfrentarnos a la decisión de donar sus órganos, recordé la conversación que tuve con mi querido sobrino lo que me ayudo a convencer a mi hermana y cuñado a dar este paso.
Hoy sabemos que la decisión que se tomó fue la más acertada ya que su espíritu continúa vivo en otras personas."


Cristina Aguilar


 

Lo importante es tener amigos que valgan lo que tu vales.

Me bastaron cinco años para saber quien eras, un coyhaiquino de tomo y lomo, bonachón en tu actuar y con una sencillez que en conjunto hacían rica tu personalidad.
Nos sedujo la misma inquietud juvenil uniéndonos de esta manera en una misma profesión. Durante nuestra permanencia en la Escuela y viviendo juntos pasamos todos, y de eso hay recuerdos, pasamos cosas que tu y yo solamente sabíamos, de este manera hicimos grande nuestra amistad y, sin darnos cuenta, íbamos creciendo como personas. Esos momentos se vuelven imborrables por lo que aprendes y conoces. Ambos dependientes de nuestras familias, nos hicimos responsables y preocupados el uno del otro, fue en nuestra convivencia cuando valorice por completo lo que es la amistad, lo que es la tolerancia y la paciencia infinita. Juntos, como todo lo que habíamos hecho hasta ahora, nos convertíamos en profesionales, juntos...juntos con Charly y Nito...
Podría hablar mucho tiempo de ti y de lo que fue nuestras amistad, tu sabes que tenemos para escribir historias, sin embargo solo me he remitido a recordarte un momento para que otras personas puedan saber como eras, y lo importante que es tener amigos que valgan lo que tu vales.
Marquiño, eres el amigo que no esta fisicamente, eres el amigo que necesito e irrisoriamente, eres el amigo que mas me ha enseñado y entregado, día a día te saludo y te miro, día a día comprendo con mayor claridad nuestras quimeras, las tuyas y las mías. En algún lugar hay parte de ti, en algún lugar alguien vive gracias a ti y la tristeza que dejó tu partida hoy es alegría para muchas personas, eso te hace aún más grande y no esperé tu adiós para decírtelo, frente a frente te dije lo que eras y lo mucho que te quiero amigo mío.
Javier Jaque Cifuentes


 

Juntos: Tú estabas siempre lleno de gozo, yo estaba en paz.

Pocas veces haces amistad con tanta pureza, con tanta sinceridad. Momentos compartidos llenos de confianza, entregando todo lo que puedes dar.
Juntos: Tú estabas siempre lleno de gozo, yo estaba en paz.
Cuantas veces los dos perdidos en la batalla de la vida, lejos de casa, nos tuvimos que apoyar, incluso levantar. Tus ojos caían en mi hombro y se calmaban, Mis ojos en tu rostro sonreían...
En un buz te escribo estas palabras, como tantas veces lo hicimos dejando atrás la casa (lo que más querías). Nuestra tierra y nuestra gente (cuantas lagrimas y esperanzas traídas), Pero también ambos sabíamos "Somos hijos de la vida".
Aún te busco tras una nube o bajo el sol, cerrando los ojos una vez más y te entrego a Cristo ¡qué más te puedo regalar! que por el que siempre he luchado alcanzar, tu compartas hoy su inmensidad.
Hoy tu calor se derrama en mis recuerdos.
"Por esta vida perdida totalmente mía y totalmente de ellos doy gracias a Dios".
Ivalú Gutiérrez Veliz.


 

Donde quieras que te encuentres has seguido siendo generoso conmigo

Que difícil es expresar lo que siento en tan pocas líneas, podría pasar horas hablando de ti, de lo que significo haberte conocido
Todavía recuerdo cuando te conocí fue en el cumpleaños de Camilo (1998), cuando nos presentaron aún recuerdo tu sonrisa y tu alegría, compartimos tanto momentos juntos, tantas llamadas telefónicas cuando te encontraba en tu amada tierra y es verdad desde día nunca más nos separamos.
Tú partida ha sido lo más doloroso que me ha tocado vivir y a pesar que ya pasaron dos años, aún no me puedo conformar, siempre te llevo en mi mente y en mi corazón, tu partida me dejó un gran vacío y un gran dolor en mi alma, pero lo que me consuela es saber que en algún lugar existe alguien que están viviendo gracias a tu gran bondad y a la generosidad de tus padres.
No ha sido fácil, me ha acostado acostumbrarme a seguir sola por este largo camino que es la vida, me falta el compañero, el amigo al que yo solía llamar y contarle las cosas y los problemas que me acongojaban, las alegrías, aquellos logros personales, compartimos tantos momentos, creo que esos recuerdos son los que más me reconfortan y llenan ese gran vacío que dejaste, recordar tu alegría, tu sonrisa, tu optimismo, tu sencillez, tu capacidad de entrega y dar amor por los amigos y tus seres queridos, son tantas cosas las que podrías hablar de ti pero creo que me tomaría mucho tiempo, solo aquellos que tuvimos la bendición de haberte conocido pueden verificar lo que estoy diciendo.
Creo que el homenaje más grande que se te puede hacer es vivir la vida al máximo como tú solías hacerlo, nadie más que tú sabe lo que significó para mi tu partida, nadie más que tú conoció mis sentimientos, nadie más que tú me enseño lo que era disfrutar la vida a fondo y muchas otras cosas que solo tú las sabes.
Mi adorado Marquito, donde quieras que te encuentres has seguido siendo generoso conmigo y es por eso que quiero agradecerte el gran regalo que me hiciste de poder seguir al lado de tu hermosa familia, de poder seguir compartiendo con ellos mis logros, mi penas, eso ha sido un gran consuelo y sobre todo el saber que hay un ser pequeñito que esta viviendo gracias a tu bondad.
Y es por esto que tome la dedición de ser donante, decisión que me la cuestione mucho tiempo, pero desde que pase por esta experiencia en mi vida, me di cuenta que hay muchos personas que necesitan de ese acto de amor y de entrega hacia nuestros prójimo.
Sin más que decir me despido..................


KAREN FUENTES DURAN


Santiago, 13 de Septiembre de 2004


Formamos un clan, un clan inigualable.


Caminaba el año 1992 cuando conocí a Marco , entrábamos a séptimo básico en el Liceo San Felipe Benicio de Coyhaique. Algo de campo llevaba en su personalidad; una hermosa sencillez heredada de sus padres, más aún, recuerdo que ese mismo año fue elegido el más sencillo del curso, en una inédita categoría de votación.
Así comenzó a formarse nuestra inseparable amistad, junto a Sergio, Danny, Chifla, Javier y Jorge. Además, me cambié de casa, como a dos cuadras de la casa del cabezón y quemábamos juntos nuestros primeros cigarritos. Formamos un clan, un clan inigualable, éramos un equipo de fútbol, una banda de música, una patota en los carretes de fin de semana, todo al mismo tiempo, crecimos juntos, pero sobre todo éramos los "7", los hermanos.
La salida obligada de nuestro Coyhaique para formarnos profesionalmente nos separó, distanciamiento sólo medido en kilómetros, porque era Marquito quien siempre se encargaba de hacerse presente a través del teléfono, siempre estaba ahí, hablábamos horas, así era él, un hombre con la increíble capacidad de sustentar lo que era capaz de crear, la amistad para mí, es el mejor ejemplo.
Describirlo en unos cuantos párrafos escritos es difícil, pero buscando palabras exactas algo se puede hacer. Marco era alegre, sencillo, generoso, cariñoso, caballero. En resumen, imagínense a algún amigo suyo, al más querible, al más risueño, al mejor amigo y se acercarán a lo que él era.
Espero haber hablado por todos los que somos sus amigos, de seguro todos les hablaremos a nuestro hijos de él, ellos crecerán sabiendo de su Tío Marco, y manteniendo la alegría y buen humor de él, sabrán que tenemos un ángel guardián, que más encima es tira, qué mayor seguridad.
Ojalá se hayan hecho una idea de como era Marquito, aunque quizás estén demás mis palabras, porque el gesto de donar sus órganos lo hacen más maravilloso aún; su gesto habla por sí solo, y quienes hayan recibido una parte física de él, de seguro también recibieron parte de su alma, de su vida y de todas las personas que lo recordamos y queremos.
Si llegaron hasta aquí, es porque han leído este testimonio, gracias por leerlo y estaremos en contacto, ya tenemos un amigo en común.


Gianni Rivera San Martín
Amigo de Marquito
Valdivia - 28 de Agosto del 2004

Diseñado y Desarrollado por Servicios Seis Diez Ltda. 2005