Fecha Donación

05 Febrero 1999

Se que hay algo o parte de Gabriel en ellos

Tenemos tantas anécdotas con Gabriel, que si me pusiera a escribirlas todas, estoy segura que tendría que ocupar mas hojas de lo normal.

Una vez con mi primo fuimos a andar en bicicleta (bueno, él era un poquito gordito) y se encontró un poco gordo, y me dijo: "prima, quiero adelgazar, ¿hagamos ejercicios? Yo le dije que bueno. Nos fuimos a una plaza y nos dimos como unas ocho vueltas más o menos, la cosa es que llegamos a la casa y dice: "mamita, tengo hambre". No podíamos parar de reírnos, si supuestamente íbamos a bajar de peso.

Era una personita que sabía llegar a las personas. No era como todos los niños, él marcaba la diferencia. Estoy segura de que es el primo, el sobrino, hermano más querido, porque era un chico muy especial y muy espontáneo.

Él para mí nunca se ha ido, porque vive dentro de mí, lo sueño, tengo fotos de él con esa carita de inocencia y con esa sonrisa que nos iluminaba a todos.

Siempre lo tendré en mi corazón, como ese niño lindo y malulo.

Te quiero mucho.....
Tu prima Bárbara Cifuentes.


Hasta cuando me seguirá esta tristeza?

Hasta cuando deberé seguir derramando lagrimas por ti?

Porque me dejaste tan sola cuando mas te necesitaba?

No te imaginas lo que mi corazón ha sufrido desde que partiste...

 

Tantos, tantos recuerdos evocan mi mente...que me van destruyendo, me consumen, me van empapando en lágrimas hasta el punto tal de cubrirme y de sentirme ahogada en mi dolor...

Ha sido tan doloroso no poder estar junto a ti... para que me amaste así, si me dejarías? porque no fuiste un hermano frío, para no extrañar tanto tus caricias, para no extrañar tanto tus abrazos, para no extrañar tus carcajadas, para no necesitar tus besos, para no necesitar tu felicidad repartida a través de aura de inocencia, que lograban hacerme la niña más feliz del universo...

Me has hecho tanta falta...he necesitado tanto de ti estos años...

No sabes cuanto duele...estas en un profundo sueño, que tanto desearía poder tener el poder para despertarte de una vez por todas y entonces poder decirte te amo...eso fue lo que siempre esperaste de mi, y que yo jamás supe descubrir...Me arrepiento tanto de nunca haberte dicho que te ama de forma magnánima, de forma única!!!

Fui tan feliz junto a ti...tu me hacías feliz, tenias una forma tan tierna de decirme: te amo, que me hacías sentir la hermana mas afortunada, y es que en realidad lo era, y una forma tan dulce de decirme que era linda, que te creía...

Son tantos los recuerdos que me están quemando...que están quebrajando mi maltratado corazón.

Eras todo lo que necesitaba para poder lograr el máximo éxtasis de la felicidad, el clímax de la alegría...Hacías de la cosa mas pequeña un juego, una entretención, de donde entonces fluían carcajadas, que no terminaban.

Hasta puedo decir que extraño nuestras peleas, nuestras discusiones, que siempre terminaban arreglándose con un beso, un abrazo y un disculpa....

Pero aun cuando trate de arrancarme de todos estos recuerdos que me marcan, que me hacen doler, pareciese que encontrase aun mas...es porque estas impregnado a mi, a mi memoria, a mi mente, a mi necesidad, a mi diario vivir, pero lo espero, es que estas impregnado a mi corazón...

por arte de magia lograbas tomar las circunstancias y transformarlo en un grato momento, en una instancia de juegos...

Fui tan, pero tan feliz contigo y solo contigo...lograbas tomarme de la mano y llevarme a las nubes, siempre guiada por la seguridad de tu mano aferrada a la mía que por nada me dejaría de lado, sintiéndome protegida...protegida por mi hermano mayor...Para quien yo me sentía lo más importante...me llevabas por mil fantasías. Juntos recorrimos miles de batallas en las galaxias infinitas, venciendo a seres que solo estaban en la imaginación de nuestras infantiles mentes, que se unían, para conformar una sola fantasía...no importaba donde estuviésemos, no importaba lo que había a nuestro alrededor, como

Si necesitaba ayuda, sabía que irías corriendo a mi encuentro...sabía que podía confiar plenamente en ti...

Fuimos cómplices de tantas travesuras, mas no había culpables, porque no había sido ni uno ni el otro, además, eran solo juegos de dos niños que disfrutaban al máximo su hermandad, aquel lazo tan fuerte que los unía, que los hacía amarse de una forma tan grande...

Viví el máximo punto de la felicidad junto a ti...Quizás de no haber sido por ti, jamás la hubiese conocido, ni siquiera hubiese tenido la mas leve perspectiva de poder conocerla, pero tu me hiciste llegar al punto mas alto de esta, me hiciste tan feliz.

Es por eso que hoy te extraño mas que nunca, es por eso que te necesito, porque eres parte de mi existencia es por eso que sufro, porque hace falta una parte importante de mi ser, me hiciste sentir tan amada, que creo que no podré volver a sentirme así...hasta volver a tenerte...te amo, y siento tanto no habértelo dicho en el momento propicio...pero te amo, como creo que no podré amar nuevamente, porque me has dejado con el miedo de poder volver a amar.

Tu Hermana, Natalia González C.


Mi niño
Mi amado hijo Gabriel
Cómo no recordar el día aquel
Si hasta te elegí la ropa
Que te ibas a poner;
Cómo me hubiese gustado saber
Lo que te iba a suceder
Ni por mi mente podía pasar,
Volviste a la tierra en Febrero 11¡
Gabriel, mi niño, qué hago sin
Ti, entonces?
Muchas veces me preguntaste:
"¿Mamá, si yo muero, que tú harías?"
Te respondí como toda madre;
Que sin ti, me moriría
Y como una flor me marchitaría
Por primera vez, a tu padre veía llorar
Ni siquiera yo lo podía consolar,
Pero lo que Dios no me dio en porte
Me lo dio de fortaleza¡¡¡
Y, cuando pienso que nos veremos pronto
Recobro de nuevo las fuerzas.

Tu mamá que te ama.

 

Marisol Cifuentes

 



Soy Marisol, mamá de Gabriel González, él es mi hijo mayor, alegre, entusiasta, cariñoso, tierno y estudioso, siempre fue un buen alumno y como su mamá me sentía muy orgullosa de él.
Gabriel tenía trece años y estudiaba en el Instituto Nacional. Como familia éramos y seguimos siendo muy unidos, había mucha comunicación sobre todo entre nosotros dos, me contaba todas sus cosas y sólo con mirarlo sabía lo que sentía, si estaba triste, algo le pasaba o preocupaba; éramos amigos, realmente era muy feliz junto a mis hijos y mi esposo. Hasta que el día 5 de Febrero de 1999, Gabriel salió a jugar donde unos primos, no queríamos que fuera, pero era verano, le había ido bien en los estudios así, que no se lo podíamos negar. Se despidió de todos nosotros con un besito, como lo hacía siempre.
Mi corazón de mamá presentía que algo le había pasado y alrededor de las 20:10 hrs. sufrió un accidente, fue atropellado por un individuo que no le auxilió, es más, se fugó y sigue libre.
Los doctores nos llamaban a una sala para decirnos cómo seguía, tiene esto, lo otro, pero esa última vez que conversamos fue para pedirnos la autorización para donar los órganos. Para nosotros no fue difícil dar la autorización, como dije antes, había mucha comunicación y entre los tantos temas que conversábamos salió éste, que si en caso de muerte donaríamos nuestros órganos, mi esposo decía que sí lo haría, pero me sorprendió cuando él nos dijo "en caso de que muera, quiero que donen mis órganos", yo como su mamá me negaba a la idea de que muriera, no al de no donarlos, pero no fue difícil , porque, cumplimos su deseo y éste era el último, aunque debo aclarar que si su deseo hubiese sido desconocido por nosotros, de todas formas lo hubiéramos hecho.
Después de su funeral, el 12 de Febrero de 1999, mi esposo y yo queríamos conocer a las personas que tenían parte de él, así conocimos primero a Roberto Medina, un joven muy agradable de 27 años, ese mismo día fuimos a conocer a Marisol Castro de 23 años, que me sorprendió gratamente porque tiene mi mismo nombre. Llamamos a dos personas mayores que recibieron sus córneas y todavía no conocemos a Mariano Carrasco, un joven de Talca, específicamente de Chanco, él no ha tratado de comunicarse con nosotros, pero es algo que tenemos pendiente; con Marisol y Roberto nos llamamos por teléfono y nos visitamos, aunque ellos vienen más, hemos ido juntos al cementerio, personalmente los siento como hijos, ellos son muy especiales para mí, mi esposo y para mis otros dos hijos, sé que hay algo o parte de Gabriel en ellos, y si nosotros no hubiéramos cumplido su deseo, en caso de Marisol, ella no estaría; Roberto y Mariano todavía se dializarían y estarían esperando ser trasplantados. Es fácil decir "sí quiero donar mis órganos" o los de mi hijo o hija, esposo o esposa. Donar es dar vida, ésa es la verdad.
Gabriel ya no está, pero al verlos a ellos, eso me consuela un poco...
Autora: Marisol Cifuentes

Te Amo Gabriel


Hasta cuando me seguirá esta tristeza?

Hasta cuando deberé seguir derramando lagrimas por ti?

Porque me dejaste tan sola cuando mas te necesitaba?

No te imaginas lo que mi corazón ha sufrido desde que partiste...

Tantos, tantos recuerdos evocan mi mente...que me van destruyendo, me consumen, me van empapando en lágrimas hasta el punto tal de cubrirme y de sentirme ahogada en mi dolor...

Ha sido tan doloroso no poder estar junto a ti... para que me amaste así, si me dejarías? porque no fuiste un hermano frío, para no extrañar tanto tus caricias, para no extrañar tanto tus abrazos, para no extrañar tus carcajadas, para no necesitar tus besos, para no necesitar tu felicidad repartida a través de aura de inocencia, que lograban hacerme la niña más feliz del universo...

Tu Hermana, Natalia González C.

Diseñado y Desarrollado por Servicios Seis Diez Ltda.