Fecha Donación

1996

Patito, un año más brillando en el cielo...


Querido hijo:
Para que el fruto fuese fruto tuvo que germinar una semilla, romperse en dos para donar una nueva vida, morir para continuar.
Nuestros corazones se partieron al ver partir a Patricio Javier, ya que fuimos Bendecidos con su presencia por 13 años.
Patricio Javier nos regaló sonrisas, palabras, momentos, abrazos y besos que como todo regalo preciado aún están muy guardados en cada uno de nosotros.
Al recordar esa mirada de Patricio Javier yo sé como su papá que no te has ido y doy gracias por haber sido tú mi hijo aunque sólo por 13 años.
Patricio Castro Miranda.

Patito Javier:

No dejas de sorprendernos con tu inteligencia y gran curiosidad de niño dotado: me sorprendías con esas preguntas y respuestas tan tuyas: "tío, ¿que se siente cuando estas en la cumbre de un cerro? ¿Cómo están constituidas las montañas y sus glaciales y sus rocas? ¿A que época geológica pertenecen sus nacimiento?.... preguntas poco comunes para niños de tu edad. Sorprendías a tu Tío Arturo cuando recurriendo a tu ingenio te consultaba sobre los últimos avances en computadores. Ahora nos sorprendes con tu noble gesto humanitario de traspasar tu vida a otros niños para que vivan.
Fue corto tu peregrinaje por esta vida, 13 años no es edad para abandonar la tierra. Le queda el consuelo a tus seres queridos que renacerás en otros niños; y que la diáfana luz que alumbra tu alma seguirá encendida alumbrando las sombras de este mundo.
Como dijo tu Tío Arturo: "eres un ejemplo digno de imitar para todos los niños; y especialmente nosotros los adultos que mucho tenemos que aprender de ustedes los niños.
Permíteme Patito Javier leerte unas paginas de este maravilloso libro "El Principito" que relata tu maravillosa personalidad de niño y tu espíritu tan selecto...
Rubén Lamilla. (tío)
Andinista

XV
El sexto planeta era diez veces más grande y estaba habitando por un anciano que escribía grandes libros.
-¡Anda, un explorador!- exclamó al divisar al principito.

Éste se sentó sobre la mesa demostrando su cansancio. ¡Había viajado ya tanto!
- ¿De dónde vienes tú?- le preguntó el anciano.
- ¿Qué libro es ese tan grande?- preguntó a su vez el principito-. ¿Qué hace usted aquí?
- Soy geógrafo- dijo el anciano.
- ¿Y qué es un geógrafo?
- Es un sabio que sabe donde están los mares, los ríos, las ciudades, las montañas y los desiertos.
- Eso es muy interesante- dijo el principito-. ¡Y es un verdadero oficio!

Dirigió una mirada a su alrededor sobre el planeta del geógrafo; nunca había visto un planeta tan majestuoso.
-Es muy hermoso vuestro planeta. ¿Hay océanos aquí?
-No puedo saberlo-dijo el geógrafo.
- ¡Ah! (El principito se sintió decepcionado). ¿Y montañas?
- No puedo saberlo- repitió el geógrafo.
- ¿Y ciudades, ríos y desiertos?
- Tampoco puedo saberlo.
-¡Pero usted es geógrafo!
-Exactamente,-dijo el geógrafo- pero no soy explorador, ni tengo exploradores que me informen. El geógrafo no puede estar de acá para allá contando las ciudades, los ríos, las montañas, los océanos y los desiertos; es demasiado importante para eso. Se queda en su despacho y allí recibe a los exploradores. Les interroga y toma nota de sus informes. Si los informes de algunos de ellos le parecen interesantes, manda hacer una investigación sobre la moralidad del explorador.
-¿Para qué?
-Un explorador que mentiría, sería una catástrofe para los libros de geografía. Y también lo sería un explorador que bebiera demasiado.
-¿Por qué?-preguntó el principito.
-Porque los borrachos ven doble y el geógrafo pondría dos montañas donde sólo habría una.
-Conozco a alguien-dijo el principito- que sería un mal explorador.
-Es posible. Cuando se está convencido de que la moralidad del explorador es buena, se hace una información sobre su descubrimiento.
-¿Se va a ver?
-No, eso sería demasiado complicado. Se exige al explorador que suministre pruebas. Por ejemplo, si se trata del descubrimiento de una gran montaña, se le pide que traiga grandes piedras.
Súbitamente el geógrafo se sintió emocionado.
-Pero... ¡tú vienes de muy lejos! ¡Tú eres un explorador! Vas a describirme tu planeta.
Y el geógrafo abrió su registro y afiló su lápiz. Los relatos de los exploradores se escriben primero con lápiz y se espera que el explorador presente sus pruebas para pasarlos a tinta.
- ¿Y bien?-interrogó el geógrafo
-¡Oh! Mi tierra- dijo el principito- no es muy interesante, es muy pequeña. Tengo tres volcanes, dos en actividad y uno extinguido; pero nunca se sabe...
-No, nunca se sabe-dijo el geógrafo.
-Tengo también una flor.
- De las flores no tomamos nota.
-¿Por qué? ¡Son lo más bonito!
-Porque las flores son efímeras.
-¿Qué significa "efímera"?
- Las geografías- dijo el geógrafo- son los libros más preciados e interesantes; nunca pasan de moda. Es muy raro que una montaña cambie de sitio o que un océano no se quede sin agua. Los geógrafos escribimos sobre cosas eternas.
-Pero los volcanes extinguidos pueden despertarse-interrumpió el principito-¿Qué significa "efímera"?
-Que los volcanes estén o no estén en actividad es igual para nosotros. Lo interesante es la montaña que nunca cambia.
-Pero ¿qué significa "efímera"?-repitió el principito que nunca permitía dejaran de contestar una pregunta por él formulada.
-Significa que está amenazado de desaparecer próxima desaparición.
-¿Mi flor está amenazada de desaparecer próximamente?
- Indudablemente.
-"Mi flor es efímera,-se dio el principito- y no tiene más que cuatro espinas para defenderse contra el mundo. ¡Y la ha dejado allá sola!" Por primera vez se arrepintió de haber dejado su planeta, pero bien pronto recobró su valor.
-¿qué planeta me aconseja usted que visite ahora?-preguntó.
- La Tierra-le contesto el geógrafo-. Tiene muy buena reputación...
Y el principito se fue pensando en su flor.
Recuerdo a Patricio como un alumno que reafirmaba mi vocación de educadora: siempre interesado por aprender, en constante búsqueda de nuevos conocimientos, observador y entusiasta con las ciencias naturales.
Ojalá muchos imiten tu generosidad y estén dispuestos a donar sus órganos.
Maria de la Luz Mery L.
(una de sus profesoras regalonas)


"Pato":

Te recuerdo como un niño muy especial. A veces introvertido, otras extrovertido, deambulando por los corredores del colegio, desde mi oficina te observaba y tu caminar me reafirmaba que algo te pasaba, ya que en tu actitud siempre me comunicaste algo.

Siento que elegiste tu colegio como despedida para permanecer siempre entre nosotros haciéndome reflexionar a través de tu ejemplo de generosidad y amor... que cuando los demás me necesitan debo estar ahí presente...
N o puedo dejar de mencionar la fortaleza de tu familia, especialmente la de tu madre en ese inmenso acto de fe y amor al entregar a su hijo para que transcendiera en otros.
¡Gracias por habernos elegido!
Con cariño
Verónica Hinojosa .(subdirectora de Colegio Nuestra Señora Del Carmen)


TUVE LA SUERTE DE CONOCER A PATRICIO

Señalo tener la suerte de haber conocido a Patricio, porque durante el período en que fue mi alumno, pude conocer sus cualidades como persona dedicada y sobre todo solidaria.

Gustaba de profundizar temas de interés, especialmente de arqueología. Es más, gustaba de los fósiles y aún conservo uno que me regalara en una de esas conversaciones.

Al recordarlo y saber la posibilidad de que publiquen aspectos de su vida, no puedo dejar de pensar en ese chico inquieto, preguntón, que pasó por nuestras aulas y que dejó todo un legado, haciendo suyo completamente, uno de nuestros principios como colegio: la solidaridad.
Francisco Becerra B.
Profesor E.B.
Colegio de Nuestra Sra. Del Carmen.
De Maipú.


Aunque pareciera fácil, acercarse a Patricio, no lo es y esto no tiene nada que ver con su espíritu amistoso, cordial y amable, todo lo contrario, para llegar a Patricio debes alcanzar esa Humildad, que te hace inclinarte y encoger un pedacito de tu corazón, ante la inmensidad que la Providencia te ofrece. Patricio no es cualquiera, no es otro más, no es una estadística, a sus cortos años, logró convertirse en un ejemplo de vida para muchos que lo conocieron y para aquellos que , como yo, sin haberlo visto, hemos logrado rozar parte de su ser, a través de los ojos y la risa de su madre. Conozco a Viviana, sus hijas y su esposo desde que Patricio inició un camino distinto e intendible para su familia. Como uno de nuestros primeros donantes jóvenes, se convirtió para nosotros en la "pareja " para Pamela, nuestra pequeña heroína talquina. Al tener la misma edad, y conectarse tan directamente el uno con el otro, ya no pudimos separarlos más. Entonces, hablamos de la Pame y el Pato, así , de ese modo, tan coloquial, cercanos. Muchas veces me han preguntado si conocí a Patricio y por llevar el mismo apellido las personas han creído que somos familia, yo sonrío y les respondo que sí, claro, ahora sí somos familia, estamos unidos y por un lazo invisible pero mucho más fuerte que el de la sangre. Somos cómplices de un amado y proyecto, DAR VIDA A OTROS, iluminar no sólo con la carne y los huesos sino también con el espíritu y el alma de solidaridad, misericordia y amor por el prójimo mejor encarnada que he conocido. Porque en este caso, como el de Pamela, Patricio se había ofrecido en vida, con toda su conciencia y verdad, con esa nobleza que habitaba en su perfecto cuerpo, quizás muy estrecho y pequeño para sostener un ser de tal envergadura y, tal como Pamela, un día de octubre de 1996, (Pamela se había ido en septiembre del año anterior), Patricio preparó su "maleta" y emprendió el viaje . Y lo hizo con la nobleza de los grandes, sin aspavientos, sin escándalos, sin alteraciones, silenciosamente, en paz, como siempre había vivido, dejando a los suyos envueltos en la incertidumbre, la pregunta del Por qué?, pero con su rostro tranquilo, en paz, puesto que ya regresaba al Hogar que la cobijaría por la Eternidad.

Patricio, te lo debía y tú lo sabes, era una deuda que se había alargado demasiado y ahora, al parecer los plazos finalmente se han cumplido. Confío en que la Vivi y la Vivi 2, más Natalia y papá Patricio puedan decir algo, porque tu vida, tus pensamientos y tus valores deben quedar plasmados para que continúen siendo ejemplo de vida para nuestra juventud .

Gracias por tu ayuda, por tu inspiración, gracias por poder acercarme a Ti.

Un abrazo,
María Julia

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